Juan Carlos de Pablo, uno de los economistas más escuchados por el presidente Javier Milei, analizó el reciente anuncio de un acuerdo comercial con Estados Unidos. Si bien defendió la apertura económica como un proceso de "ganancia neta" y no como un juego de suma cero, lanzó una advertencia central: la necesidad de nivelar la "cancha inclinada" que hoy desfavorece a la industria nacional.
Según De Pablo, la competencia con productos importados pone presión inmediata sobre la estructura de costos interna. “El acuerdo obliga a revisar todo lo que descoloca a la producción local: impuestos, gasto público, regulaciones y juicios laborales. El resto de la política económica debe ser congruente con esta noticia”, remarcó.
“Un acuerdo comercial le mete más presión a revisar todas las razones que descolocan la producción local frente a la importación: impuestos, gasto público, regulaciones, juicios laborales y restricciones de todo tipo. Entonces, diría que el resto de la política económica tiene que ser congruente con esta noticia. Urge revisar la cancha inclinada con más razón que antes”, dijo.
La reforma laboral
En cuanto al mercado de trabajo, el economista señaló que el mayor freno para las Pymes no es el salario, sino el "riesgo del juicio laboral". Según su visión, la reforma legislativa tendrá un impacto limitado si no hay un cambio de criterio en los jueces y cámaras.
Finalmente, calificó como "sorpresiva" la salida de Marco Lavagna del Indec y advirtió que postergar el nuevo índice de precios podría darle argumentos a la oposición por mucho tiempo. "Se lo van a recordar a este Gobierno por 14.000 años", sentenció.